Aunque es un simple gesto te puedo
asegurar que funciona para bien, si lo que quieres es motivar a tus empleados.
Que tanto crees que un movimiento de
boca puede hacer. Muchas personas, la mayoría del tiempo no se dan cuenta de lo
que sus caras están haciendo o como se están viendo en determinado momento.
Cuando una persona entra en una habitación,
su cara expresa a primera vista lo que esa persona va a decir o lo que va a
hacer. No en el cien por ciento de las veces, pero al menos una buena parte de
ellas si. Esto es muy común, pero realmente no ayuda mucho construir un
liderazgo efectivo, pues si entras con una cara de muy pocos amigos, ten por
seguro que ese sentimiento, muy poderoso por cierto, va a ser traspasado a los
que se encuentren en ese momento viéndote. Y si por alguna razón, tu cara hace
un movimiento inesperado y pareces enojado, el sentimiento es aun mas fuerte,
la imagen que das es aterradora si me permiten la expresión.
Una sonrisa en contraposición puede
hacer maravillas. Puede hacer que la otra persona se sienta importante y
apreciada. Pone a ese o esa empleada en una posición positiva en cuanto a su
mente y te aseguro que la productividad empezara a fluir. Es como un
lubricante, uno que necesita constante atención.
La próxima vez que un empleado entre
a tu oficina, sonríe. Pero, hazlo realmente. Nadie aprecia la falsedad de una
sonrisa. Una de las muchas cosas que vas a recibir a cambio, va a ser una
sonrisa de vuelta sin mencionar a un empleado muy dispuesto a caminar ese
kilometro extra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario